12 alcachofas frescas, 100 g de guanciale, 4 o mas huevos de codorniz, 3 diente de ajos, 1 limón, aceite de oliva y sal
Lavar y quitar las hojas duras de las alcachofas, cortarlas en octavos quitarles las barbas y picarlas en juliana.
Ponerlas en agua con el limón exprimido para que no se oxiden.
Pelar los ajos y filetearlos, dorarlo en aceite de oliva.
Incorporar el guanciale cortado en dados y una vez que este un poco dorado incorporar las alcachofas bien escurridas y rehogar.
Calentar aceite y freír los huevos deseados y reservar.
Poner en una fuente las alcachofas y los huevos fritos por encima y servir caliente.
G. M. Occhi Pippoincucina - 30 - Diciembre - 2025

La alcachofa
Tiene orígenes de Oriente Medio y ya era conocida en la época de los egipcios tanto con fines Fito terapéuticos como alimenticios. Su llegada a Italia se debe a los etruscos y así lo atestiguan las numerosas representaciones de hojas de alcachofa en capiteles y bajorrelieves en los templos egipcios y orientales. Hacia el año mil los árabes la descubrieron en Sicilia y desarrollaron una nueva variedad que trajeron a España...

bLa papada de cerdo, o guanciale
También conocida como "panceta" o "papada", es una capa de grasa ubicada en la parte inferior de la cabeza del cerdo, específicamente en la zona del cuello y la mandíbula. Esta parte del cerdo es rica en grasa y carne entreverada, lo que la hace ideal para diversas preparaciones culinarias. La papada se utiliza en platos de cocina tradicional y también se puede curar, ahumar o utilizar en salsas, aportando un sabor y una textura únicos a los alimentos. Guanciale es un producto característico de la cocina romana (Italia) Se trata de una carne curada obtenida de la carrillera o papada del cerdo que contiene una parte magra -constituida por músculos, que forman las venas características- y grasas cuya calidad es decididamente superior a la que se encuentra en la panceta (obtenida de la panceta) o en la manteca de cerdo (obtenida del lomo). En este punto, la carne se sala primero durante poco menos de una semana y luego se condimenta con pimienta y guindilla (en el Lacio se usa también ajo), en otros lugares con romero u otras hierbas aromáticas

Son los pequeños huevos puestos por la codorniz, un ave de tamaño reducido muy apreciada tanto por su carne como por sus huevos. Estos huevos destacan por su sabor delicado y su textura suave, además de ser reconocidos por su atractivo aspecto moteado y su valor nutricional elevado. Tradicionalmente, los huevos de codorniz han sido consumidos en diversas culturas, especialmente en Asia y Europa, donde se consideran un manjar y un ingrediente gourmet. En cuanto a su historia, el consumo de huevos de codorniz se remonta a la antigüedad, siendo populares en la cocina de civilizaciones como la egipcia y la romana. En Japón, por ejemplo, forman parte de la dieta desde hace siglos y son habituales en platos como el sushi o en aperitivos. En España, su consumo se ha extendido en las últimas décadas, sobre todo en la alta cocina y en tapas, gracias a su versatilidad y presentación atractiva..