4 jarretes de cordero, 1 cebolla, 2 pimientos verdes medianos, 2 zanahorias medianas, 3 patatas medianas, 3 dientes de ajos, 1 vaso de vino blanco, aceite de oliva y agua para la cocción y sal.
En una cazuela grande calentar un poco de aceite y sellar los jarretes una vez salado, reservarlos.
Lavar y desvenar los pimientos.
Pelar la cebolla, ajos, patatas y las zanahorias.
Picar la cebolla y los ajos finamente, el resto de las verduras en trozos regulares.
Pochar todo salvo las patatas en el aceite del sellado, añadiendo mas si fuese necesario.
Unir las patatas y el cordero bañar todo con el vino y dejar evaporar.
Cubrir de agua y cocinara fuego medio hasta que la carne esta blanda.
Servir caliente.
G. M. Occhi Pippoincucina - 29 - Diciembre - 2025

Jarrete de cordero
Es un corte de carne que proviene de la parte inferior de la pata del cordero, específicamente de la parte que está justo por encima del tobillo. Es un corte que incluye hueso y carne, y a menudo tiene una buena cantidad de tejido conectivo y grasa, lo que lo hace ideal para cocinar lentamente. Tiene un sabor profundo y rico, gracias a la mezcla de carne y grasa, así como al colágeno que se descompone durante la cocción lenta. Cuando se cocina adecuadamente, el jarrete se vuelve muy tierno y jugoso, y la carne se desprende fácilmente del hueso. Ha sido un ingrediente popular en diversas culturas y tradiciones culinarias a lo largo de la historia. Desde tiempos antiguos, el cordero ha sido una fuente importante de alimento en muchas civilizaciones, incluyendo las del Medio Oriente y la región mediterránea. Su carne era valorada no solo por su sabor, sino también por su versatilidad en diversas preparaciones. En la cocina mediterránea, especialmente en países como Grecia, Italia y España, el jarrete de cordero ha sido utilizado en guisos y platos asados. Preparaciones como el "ossobuco", que tradicionalmente se hace con jarrete de ternera, también tienen variantes con jarrete de cordero. En resumen, el jarrete de cordero es un corte de carne delicioso y versátil con una rica historia en la cocina de muchas culturas. Su preparación cuidadosa a través de métodos de cocción lenta resalta su sabor y textura únicos, convirtiéndolo en un plato muy apreciado en diferentes tradiciones culinarias.
.