• 1.250 g de naranjas de mesa con piel
  • 1 limón
  • 1 rama de canela
  • 300 g de azúcar

Lavar muy bien las naranjas.

Cortar las bases y pelar con un cuchillo muy afilado de arriba abajo, quitando toda la parte blanca.

Cortarlas por la mitad quitando la parte blanca interior y luego en trozos pequeños y ponerlos en la batidora.

Triturar con 2 o 3 golpes si gusta encontrar trozos o si se quiere más liquida continuar triturando.

Limpiar la piel de una naranja y con el cuchillo quitar todas las partes blancas y cortarla en tiras.

En una cazuela grande verter la naranja, añadir la canela y el zumo del limón, las tiras de piel y cuando empiece a borbotear añadir el azúcar poco a poco y mezclar con una cuchara de madera.

Bajar el fuego y no dejar de mover de vez en cuando de 40 a 45 minutos, según la densidad lograda, teniendo en cuenta que espesa al enfriarse.

Retirar la rama de canela, y verterlo en tarros esterilizados,rellenarlos, taparlos y darles la vuelta para que haga el vacío y, cuando estén fríos, meterlos en la nevera.