8 lomos de merluza congelados, 150 g de langostinos pelados congelados, 1 cebolla pequeña, 2 dientes de ajos, harina, perejil, vino blanco, fumet o caldo de pescado. aceite de oliva y sal.
Decoración: cebolla caramelizad y seca.
Salar los lomos de pescado y pasarlos por harina sellarlos en aceite.
Pelar y picar la cebolla y los ajos, sofreír todo sin que se quemen.
Añade un poco de harina y remueve para qu no se queme incorpora vino blanco y deja evaporar.
Incorpora el pescado y los langostinos cúbrelo con el caldo de pescado, salar.
Añade el perejil lavado y picado y remueve, deja cocinar hasta que la salsa este a tu gusto, añadiendo más caldo si fuese necesario.
Sírvela caliente y espolvoreada con la cebolla caramelizada.
G. M. Occhi Pippoincucina 17 –Septiembre- 2026

Los lomos de merluza
son las piezas de pescado obtenidas de los lados del pescado merluza, que se caracterizan por ser filetes gruesos, limpios y sin espinas. Son muy apreciados en la cocina por su textura suave, sabor delicado y versatilidad para diversas preparaciones. Son un pescado blanco de carne firme pero jugosa, con un sabor suave que combina bien con muchos ingredientes. Los lomos son las partes más limpias y nobles del pescado, generalmente extraídos retirando la piel y las espinas, lo que facilita su cocinado y consumo. En resumen, los lomos de merluza son la parte más noble y fácil de preparar del pescado, ideales para recetas que buscan potencia en sabor y suavidad en la textura.

Los langostinos pelados y congelados
Detrás de este formato tan práctico hay una evolución industrial muy interesante, grandes ventajas culinarias y distintas formas de llamarlos alrededor del mundo. Históricamente, el consumo de marisco fresco estaba limitado a las zonas costeras debido a su rapidísima descomposición. Con el desarrollo de la cadena de frío industrial y los métodos de ultracongelación rápida (como la técnica IQF o Individually Quick Frozen, que congela cada pieza por separado evitando bloques de hielo masivos), la industria pesquera pudo capturar, procesar y comercializar langostinos a nivel global sin perder sus propiedades. Países con una gran tradición de acuicultura (como Ecuador, Vietnam, Tailandia o India) comenzaron a industrializar el proceso de limpieza. En lugar de exportar el marisco entero con caparazón (lo que implicaba pagar transporte por partes no comestibles), se estandarizó el pelado y desvenado directamente en origen, creando un producto listo para el consumidor que revolucionó el mercado en las últimas décadas del siglo XX. Al venir ya sin cáscara ni tripa (desvenados en la mayoría de los casos), te ahorras el trabajo tedioso de pelarlos y el desorden en la cocina. Al estar pelados, su tiempo de cocción se reduce a 2 o 3 minutos..

La cebolla caramelizada
Una preparación culinaria clásica en la que la cebolla se cocina a fuego muy lento durante un periodo prolongado de tiempo. A diferencia de lo que mucha gente piensa, el objetivo tradicional no es añadir una gran cantidad de azúcar, sino extraer y potenciar los azúcares naturales propios que contiene la cebolla mediante un proceso químico llamado reacción de Maillard y la caramelización de dichos azúcares naturales. Extremadamente tierna, fundente y suave. Dulce, profundo y con un toque tostado, pero conservando el matiz característico de la cebolla. La cebolla caramelizada que compramos ya preparada en tarros o bandejas en el supermercado suele tener algunas diferencias importantes respecto a la que se hace lentamente en casa. Está lista para abrir y consumir al instante, ideal si vas con prisa. Al llevar azúcares añadidos, su perfil de sabor suele ser más empalagoso o directamente dulce, a veces con menos matices tostados naturales que la casera..