• ¼ l de aceite de oliva virgen extra
  • 1 ramita de romero

Lavar, secar el romero e introducirlo entero en el recipiente elegido.

Rellenarlo con el aceite, cerrarlo y guardarlo en un espacio fresco, seco y al abrigo de la luz.

A los 15 días, colarlo, introducir una nueva ramita y dejarlo macerar el resto del tiempo señalado.