• 500 g de tomate triturado
  • 2 zanahorias
  • 1 rama de apio
  • 1 cebolla
  • 2 dientes de ajo
  • 1 kg de ossobuco de pavo
  • Aceite de oliva
  • 300 g de polenta
  • Agua para cocer
  • Harina
  • Sal

Enharinar y salar los ossobucos, dorarlos por ambas partes y reservar.

Picar la cebolla y el ajo y hacer un sofrito con un poco de aceite.

Pelar y picar la zanahoria en trozos pequeños.

Lavar y picar el apio y unirlo junto con la zanahoria al sofrito, rehogar y añadir el tomate.

Salar, añadir un vaso de agua y cocinar a fuego lento unos 15 minutos.

Añadir los ossobucos, dejar que espese la salsa y la carne esté tierna y rectificar de sal.

Calentar 1½ l agua y cuando empiece a hervir poner sal y un poco de aceite.

Ir añadiendo la sémola poco a poco, removiendo hasta que se separe del interior de la cazuela.

Verterla sobre la encimera, extenderla hasta que quede de 3 a 4 cm de espesor y esperar a que se enfríe.

Cortarla en rectángulos, círculos o de la forma deseada.

Dorarla por ambas partes en una sartén antiadherente con un poco de aceite.

Servir los platos con el ossobuco y la polenta al lado.

Nota: Existe polenta precocinada.

© J. M. Occhi - 2013 · 2018|